Ese instante eterno
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Ese instante eterno

Me tengo que poner a dormir y aquí estoy, ejerciendo de madre trabajadora, a la una y pico de la mañana delante del ordenador intentando hacer algo de todo lo que tengo atrasado.

La Mona Capuchina duerme al fin ese plácido sueño del agotamiento físico tras un día de piscina, el Señor Cocodrilo duerme el plácido sueño de los bebés.

Es lo único bueno de trasnochar o de tener insomnio, ver dormir a los enanos con esa paz que transmiten. Y no pretendo hacer una gracia.

Mañana duerma o no duerma a las siete se levantará alguno de ellos, el Señor Cocodrilo muy probablemente, y como A no está no podré seguir durmiendo y todo me parecerá menos plácido y más cansado, mucho más cansado, pero ahora, en este instante eterno de la madrugada qué sensación de bienestar.

Lo malo es que acaba de llegar un mosquito a fastidiarlo.

Buenas noches mundo… mañana más y mejor.

 

4 thoughts on “Ese instante eterno

  1. A veces, como tú, le robo minutos al sueño para contagiarme de esa paz que transmiten mientras duermen….
    A veces les hablo del futuro que ellos vivirán y yo no conoceré y siempre me sobresaltan con algun gesto como de asentimiento o incluso una leve sonrisa y me pregunto si realmente me estarán escuchando….

    ¿Hasta donde llega el poder de la educación? ¿Somos conscientes del mimetismo de nuestros hijos sobre nuestras propias acciones?

    Estos dias, observando a los niños en el parque, racionalicé la incongruencia de los actos y las palabras que se le dedican a los niños. Quizás deberíamos dar ejemplo y sermonear menos, y ahí yo me pongo a la cabeza del grupo y en la tarima… Agradecer a una abuela que, con un mal gesto hacia su nieto, me ha hecho reflexionar largamente sobre esto.

    Hoy empiezo mis vacaciones y queria compartir este texto contigo. Sé que harás buen uso de ello…

    “CUANDO PENSABAS QUE NO TE MIRABA”

    de MARY RITA SCHILKE KORZAN

    Cuando pensabas que no te miraba pusiste mi primer dibujo en el frigorífico,

    y quise pintar otro.

    Cuando pensabas que no te miraba diste de comer a un gato abandonado,

    y pensé que era bueno ser amable con los animales.

    Cuando pensabas que no te miraba hiciste un pastel de cumpleaños para mí,

    y supe que las cosas pequeñas eran especiales.

    Cuando pensabas que no te miraba rezaste una oración,

    y supe que existía un Dios al que siempre puedo hablar.

    Cuando pensabas que no te miraba me diste un beso de buenas noches,

    y me sentí amado.

    Cuando pensabas que no te miraba vi lágrimas en tus ojos,

    y aprendí que algunas veces existen cosas que duelen, pero que llorar no es malo.

    Cuando pensabas que no te miraba, sonreíste,

    y quise parecer tan bonito/a también.

    Cuando pensabas que no te miraba, me cuidaste y me amaste,

    para llegar a ser todo lo que pudiera ser.

    Cuando pensabas que no te miraba — miré… y quise decirte gracias

    por todas las cosas que hiciste pensando que no te miraba.”

    • Xosefa, me pillas casi sin batería en el ordenador y con el transformador estropeado pero igual hay suerte y nos vemos en persona. 🙂 muchas gracias por el comentario, siempre me resultan muy útiles tus aportaciones.

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