De herramientas y de usos
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De herramientas y de usos

Llevo tiempo dándole vueltas a un asunto de relevancia dentro de la estimulación temprana y en general de la educación de los niños del siglo XXI, el tema de las nuevas tecnologías y no tan nuevas tecnologías, o de la obsolescencia de ciertos métodos didácticos y educativos. Pero no quiero irme por los cerros de Úbeda:

Nuevas tecnologías, tabletas, ordenadores, internet y los videojuegos: Hay mucho debate sobre el uso de tabletasy ordenadores, internet y videojuegos con los bebés y niños pequeños, y es curioso, porque son los grandes demonizados y los grandes entronizados. Chicos, ni una cosa ni otra. Una herramienta es sólo tan buena como el operario que la maneja, el cepillo no hace al carpinterio, ni el bisturí al cirujano. Lo que quiero decir es que para que una herramienta sea buena para nuestro hijo debemos usarla de manera correcta o por lo menos coherente. Los videojuegos, la realidad aumentada, los smartphones y las tablets, no son el futuro, son el presente de nuestros hijos y pienso yo que no es malo acercarlos a ellos desde chiquitines porque ofrecen muchos elementos de estimulación y de autocorrección muy interesantes. Pero con sentido común, con paciencia y con supervisión.

De la misma manera que internet pasa de ser La Herramienta de obtención de información a ser un “centro de actos delictivos y dañinos”, ambas cosas son en gran medida ciertas, pero lo mismo se puede decir de la biblioteca, o incluso del parque… Nuevamente, hay maneras de usar con prudencia internet, aprender a usarla, molestarse en leer la información que dan organizaciones como la guardia civil y educar en la responsabilidad a nuestros hijos. A mi, que mi hija pueda acceder a contenido inapropiado en internet personalmente me preocupa porque cuando accidentalmente yo alcanzo a ver escenas, por ejemplo de películas de terror, que son particularmente crueles tengo pesadillas y me muero de miedo durante meses, soy así. Y no quiero que mi hija tenga que pasar por ese mal rato mientras pueda evitarlo. Por supuesto que acabará viendo cosas desagradables y violencia, pero no tan pequeña y tan inmadura. Y aprovecho para recordar aquí el enlace a la página de la guardia civil (https://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/pinformar.php) donde explican como se puede denunciar un delito

También me llama la atención que ahora, cuando tenemos toda la información que queremos en la punta del deno, se menosprecia, entre otras cosas, la importancia de la memorización de “listas de reyes godos”. No me entendais mal, a mi me hicieron memorizar en la carrera de medicina listas inacabables de oncogenes y la enfermedad que, supuestamente, producían. Los oncogenes son genes sobre los que hay evidencia más o menos contundente de que participan en mayor o menor grado en la aparición de determinados cánceres, hay miles y todos con nombres absolutamente ridículos… pero me los tuve que aprender para sacarme el título de médico y olvidarlos cinco minutos después de vomitar las respuestas del examen. A mi no me gusta memorizar, bueno, no me gusta memorizar si es aburrido. Cuando es divertido… ya no me importa tanto y esto mismo es lo que pasa con los niños pequeños. Y no olvidemos que la memoria es una habilidad que hay que utilizar o se atrofia. Pero la capacidad de memorización de los niños no deja de ser sorprendente, se pueden saber el nombre de todos los jugadores de la selección española, inglesa, italiana y francesa, pero además el número de goles y de partidos, lesiones e inluso de qué productos hacen publicidad. También se saben todos los gormitis o los pokemons que hay en el mercado con sus características y mutaciones y evoluciones, conocen a todos los amigos de Peppa pig y no les importa, les divierte, les motiva… Les engancha porque les gusta. Memorizar no es malo, puede ser aburrido y a veces roba tiempo de otras cosas importantes, pero no es malo.

Ah! y aprovecho una cuña para decir que lo que sí está obsoleto y es ofensivo a la dignidad de la infancia desde mi punto de vista es el famoso “cachete a tiempo”… Lamentablemente de ese no se defiende con tanto ahínco la obsolescencia. 

Y nuestra amiga, la televisión. ¿Es la tele mala o es el mal uso que hacemos de ella? Os confieso que a mi no me gusta la tele. Me aburre mortalmente y me mosquea terriblemente cuando mi niña se queda desconectada viendo los dibujos. Pero bien usada he descubierto que es una herramienta educativa eficiente. Me llama la atención ver a muchos padres echando pestes de la televisión, es que soy poco original ya que está de moda que no te guste la tele, mientras su niño se pasa la tarde viendo dibujos en la tablet o en el ordenador, jugando en la consola sin ningún tipo de supervisión ni interacción o incluso viendo en la tele horas y horas de supuestos “programas infantiles” que hacen literalmente, como solemos decir los padres haciéndonos los graciosos, que “te quedes sin niño”… Es exáctamente lo mismo, si el niño ve la tele tienes que verla con el, interactuar con el, conocer los dibujos y aprovechar lo que ofrecen para seguir enseñando y disfrutando con tu hijo o hija. Y a veces yo misma me sorprendo diciéndole a mi pequeña “mira, ese es un director de orquesta, como Leo…” (Leo, el de los Little Einsteins) pero ella capta qué es un director de orquesta, que al fin y al cabo es lo importante. Jugar con ella a los juegos de la tablet está entretenido las 20 primeras veces, luego cansa, pero es lo que hay, enseñarle a manejar el mando de la consola o el ratón del ordenador tiene momentos hilarantes pero también puede ser agotador, pero es lo que toca…

Yo creo que todos estos temas tienen un fondo común importante, el hecho de que la herramienta no hace a la enseñanza, la enseñanza moldea la herramienta. Es el uso adecuado al desarrollo del niño que se hace de las herramientas lo que importa. Pero esto implica un grado de involucración de los padres de los niños muy grande y a veces no se dispone de habilidades técnicas, pero no hay problema porque ellos sí que las tienen. Y tener paciencia, porque los niños aprenden muy rápido, pero es que hay muchísimas cosas que aprender y eso puede necesitar un poco de tiempo. Además entender la ley de la gravedad es bastante sencillo para los niños, lo que puede ser complicado es explicártela a ti de manera que lo entiendas. 🙂

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